25

Vietnam_she_shakes  

Permítanme un pequeño discurso personal.

El pasado domingo 29 de junio cumplí 25 años y creo que no es poco.

La verdad es que no recuerdo qué pensaba de pequeña sobre cómo sería mi vida a estas alturas. Nunca fui de esas que se pone hitos relacionados con la edad: a los 25 tengo que encontrar al hombre de mi vida, a los 28 tener un buen puesto de trabajo, a los 30 dar la vuelta al mundo. Ni loca. Yo siempre he sido más de ir improvisando, de ir caminando y a ver dónde me lleva esto. No es que no tenga objetivos, pero creo que es absurdo ponerse nervioso por no alcanzar las cosas a una edad que te has marcado tú mismo.

De todos modos, llegado a un número redondo como el 25, no puedo evitar hacer un recuento, una revisión de cómo van las cosas. Y joder, no puedo quejarme. Lo cierto es que la vida te va trayendo las cosas -o te las va quitando- y, como el ritmo no para, tú ni te enteras. No voy a enumerar todo lo bueno que me ha pasado, ni tampoco todo lo difíciles que se han puesto las cosas demasiado a menudo. Esto no va de eso. Esto es sólo una excusa para recordarme a mi misma que debo tener paciencia. Que todo llega si pones tus ganas y tus fuerzas en ello.

Y, claro, esto también es una excusa para dar las gracias. Mejor, las GRACIAS, en mayúsculas. A todos los que, de alguna manera -cerquita, lejos, o a través del móvil o el ordenador-, habéis formado parte de mi primer cuarto de siglo.

Espero que los próximos 25 sean igual de bonitos :)

PD. La foto la hizo Sigfrid hace un par de años, cuando íbamos en un barquito camino de Cham Island, Vietnam.