Estar en casa

Me rompí el brazo hace más de una semana y, desde entonces, he pasado la mayor parte del tiempo en casa. Estar en casa, qué lujo. Creo que nunca había estado tanto tiempo aquí. Veo manchas en las paredes que antes no había visto, descubro cuál es el camino que hace la luz al recorrer el comedor y disfruto del silencio que deja la ausencia de mis vecinos. Me gusta estar en casa. Así que he decidido hacer un pequeño homenaje a mi pequeño hogar, aunque sea escribiendo las letras una a una con mi mano izquierda y recuperando fotos que hice cuando podía coger la cámara con las dos manos.

Desayunar en la cocina acompañada por Zissou.

Sentarme en el estudio.

Espiar a los vecinos desde la ventana del recibidor.

Buscar en el mapa del comedor y pensar dónde iré cuándo esté curada.

photos: alba garcía aguado